Chabón, pantalones cortos, remera de la selección de Brasil, a medianoche hablando desde un teléfono público:
—¿Qué me decís del Carlo, otra vez encanado? El día del cumpleaños de mi vieja me enteré, ¿entendés? Llamó la vieja de él y atendió la mía. El Carlo volvió a delinquir y cayó en cana, le dijo, ¿entendés? Si yo una vez me paré enfrente de un policía por él, casi me como un disparo. Yo le hablé todos los días durante dos años, chabón, ¿sabés lo que es llamarlo todos los días?
viernes, 23 de octubre de 2009
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