Ante los pedidos más irrelevantes:
—Con mucho gusto y fina voluntad...
Para justificar cosas nimias:
—... a las pruebas me remito.
Como forma de limitar un sufrimiento o de imponerse autocontrol:
—Ponéle coto.
Como regla de vida, sobre todo si me pongo medio hinchapelotas:
—Buscate algo para hacer...
Parada de carro:
—Suspendeme ese gestito...
o:
—Suspendeme esa carita...
Aconsejando prudencia (readymadedeado a su vez de un chiste de humor negro viejísimo):
—Vos tranquilo, Venancio...
Casi una puteada, pero culta:
—Mon Dieu de la France et de l'Anglaterre!
viernes, 4 de diciembre de 2009
domingo, 15 de noviembre de 2009
Ready~mades de la abuela Livia:
Con respecto al café con leche:
—¡Tomátelo bebido!
Al atender por el portero eléctrico:
—¡Arriba!
Máxima de la vida misma:
—Caminá juicioso.
Puteada:
—¡Me cache’n dié’!
—¡Tomátelo bebido!
Al atender por el portero eléctrico:
—¡Arriba!
Máxima de la vida misma:
—Caminá juicioso.
Puteada:
—¡Me cache’n dié’!
lunes, 9 de noviembre de 2009
Ready~made de casamiento por lo civil:
para Agustina & Juan (y Osvaldo también)
Jueza: ... que ante mí comparece en su calidad de testigo, el señor Osvaldo V., argentino, 51 años, con...
Testigo: No, no... ¡50 años!
(Risas)
Jueza (dudando un momento): ... bueno, a dichos efectos sería lo mismo: 50 años (todavía risas, comentarios y pedidos de silencio), con documento nacional de identidad número dieciséis millones trescientos doce mil veinte, que...
Testigo: ¡Cero veinte!, cero veinte...
(Risas)
Jueza: Bueno, por eso, es igual...
Testigo: Ah, sí, sí... Es que yo lo digo así...
Jueza: ¿Está de acuerdo?
Testigo: Sí, sí... es que me pongo nervioso...
(Risas, alguna carcajada)
Novio (al testigo, su hermano de madre): Acá no hay que hablar mucho, eh...
(Más risas)
Jueza: ... que ante mí comparece en su calidad de testigo, el señor Osvaldo V., argentino, 51 años, con...
Testigo: No, no... ¡50 años!
(Risas)
Jueza (dudando un momento): ... bueno, a dichos efectos sería lo mismo: 50 años (todavía risas, comentarios y pedidos de silencio), con documento nacional de identidad número dieciséis millones trescientos doce mil veinte, que...
Testigo: ¡Cero veinte!, cero veinte...
(Risas)
Jueza: Bueno, por eso, es igual...
Testigo: Ah, sí, sí... Es que yo lo digo así...
Jueza: ¿Está de acuerdo?
Testigo: Sí, sí... es que me pongo nervioso...
(Risas, alguna carcajada)
Novio (al testigo, su hermano de madre): Acá no hay que hablar mucho, eh...
(Más risas)
viernes, 6 de noviembre de 2009
Ready~mades españoles:
De un dependiente y un portero, en Madrid:
—¡Hasta mañanita!
—¡Bueno, si no remedia!
Guardias civiles (anti~motín) el día del aniversario de la muerte de Franco:
—Va a hacer falta que estemos un poco sensibles a la situación en la que estamos, no vale la pena entrar en conflicto por cualquier tontera...
Callejeros:
—¡Se quedó más ancho que largo!
—No se por qué, ni por qué no...
—Vale, porque yo cuando meneo no puedo pensar...
—Todo el mundo tiene cáscara, hasta que entra en acción...
—Buscando cobijas, encontré apartamento.
—¡... ni que fuera tu cumpleaños!
—Acordate que no nos gusta conocer gente...
—Me lo han preguntado tropecientos...
—... se pasa la vida así.
—Bueno, vale, que Dios se lo pague.
—... tal y tal y Pascual.
—Se te van a poner los ojos como la liebre...
Gritado desde un auto a mí:
—¡Fotógrafo de palo!
Al tomarnos una foto:
—¡Han salido bordados!
La moza frente a la mesa:
—¿Hay todo ahí?
—¡Hasta mañanita!
—¡Bueno, si no remedia!
Guardias civiles (anti~motín) el día del aniversario de la muerte de Franco:
—Va a hacer falta que estemos un poco sensibles a la situación en la que estamos, no vale la pena entrar en conflicto por cualquier tontera...
Callejeros:
—¡Se quedó más ancho que largo!
—No se por qué, ni por qué no...
—Vale, porque yo cuando meneo no puedo pensar...
—Todo el mundo tiene cáscara, hasta que entra en acción...
—Buscando cobijas, encontré apartamento.
—¡... ni que fuera tu cumpleaños!
—Acordate que no nos gusta conocer gente...
—Me lo han preguntado tropecientos...
—... se pasa la vida así.
—Bueno, vale, que Dios se lo pague.
—... tal y tal y Pascual.
—Se te van a poner los ojos como la liebre...
Gritado desde un auto a mí:
—¡Fotógrafo de palo!
Al tomarnos una foto:
—¡Han salido bordados!
La moza frente a la mesa:
—¿Hay todo ahí?
viernes, 23 de octubre de 2009
Readies sobre la vida:
—¡No, él va a vivir su vida! Y cuando se canse de vivir su vida...
Acerca de lo dura que es la vida con los pobres, dos inmigrantes peruanos en el Abasto:
—Tenés que tener un BMV~doble descapotable...
—Un tipo que sale de su casa a las siete de la mañana y vuelve a las nueve de la noche y toda la vida así... ¡Toda la vida así!
Dos señoronas en el bar:
—... no sé qué edad tenía, pero si yo hubiese tenido un año menos...
Acerca de lo dura que es la vida con los pobres, dos inmigrantes peruanos en el Abasto:
—Tenés que tener un BMV~doble descapotable...
—Un tipo que sale de su casa a las siete de la mañana y vuelve a las nueve de la noche y toda la vida así... ¡Toda la vida así!
Dos señoronas en el bar:
—... no sé qué edad tenía, pero si yo hubiese tenido un año menos...
Ready~mades de bondis:
Un chofer a otro, durante el semáforo:
—¡Ahí lo vi, lo vi!, ¡era un caso de vida o muerte!
El pasajero en la puerta al chofer:
—Una pregunta: ¿pasás por California...?
El chofer a la pasajera, algo relacionado con la tarjeta SUBE:
—... no, ¿sabe lo que pasa? Es que son no 8, 9, 10 horas por día respondiendo una pregunta que es tan sencilla... ¡lo mejor que hizo Cristina!
Un chofer a otro, en la pausa del semáforo:
—¡Ah, vos también te has vuelto cabrón...!
Joven por celular:
—...no, pará, hay un montón de cosas que vos no sabés. (responden) Un caos, un caos, un caos... (responden) ¡Bueno, dale, listo! Chau.
Acompañante (al chofer): Pablito lo que tiene que hacer es callarse.
Al rato:
Acompañante (siempre al chofer): Pablito lo que tiene que hacer son dos cosas: callarse y escuchar.
El vendedor ambulante:
—Bueno gracias, señores pasajeros, buen fin de semana para todos...
Y al colectivero:
—Yo estuve laburando en C.A.I. hasta Febrero.
—¿Ah, sí?
—Y, a mí me conviene, son veinticinco pesos al día. Ahora empezamos de vuelta en octubre: pileta, quincho, parrilla...
—¿Estuviste en la huelga de Retiro?
Sábado a la noche, unas chicas muy arregladas en la puerta de salida, conversando. El joven se pone de pie, dispuesto a bajar, pasando entre ellas. Una le dice:
—¿Te toco? -y arrima su mano al timbre.
—Bueno, gracias.
Ella se da cuenta del equívoco de su frase al mismo tiempo que sus amigas. Él las ve reírse y se baja sonriente también.
Joven emprendedor por celular:
—Pero esos "visto buenos" que vos decís me hacen perder plata...
(Le responden)
—Bueno, entonces cuando te vuelvas a equivocar, te voy a demostrar que otra vez tenía razón...
(Le responden)
—Hacé lo que quieras como hacés siempre, lo que sí no esperes de mí lo que no estoy dispuesto a hacer. Para no seguir enroscándome, cambio y fuera...
(Le responden)
—Bueno, abuela, te tengo que dejar...
Del chofer a un automóvil:
—¡¿Te dicen "2 ruedas", la concha de tu hermana...?!
Una gorda y una chiquita en el asiento de adelante:
—Encima mi entorno no ayuda, mi mejor amiga, la Pame, no estudia; y las otras dos, una trabaja con el viejo, la otra va a Bellas Artes, y eso no tiene ni punto de comparación.
—Ah, sí. Ahí es: “¿Qué les parece chicos?, ¿qué sienten?” De mi grupo de allá pasa lo mismo, hay varios bohemios.
—Eso me quedó de la época en que salía con el Mitómano. ¡Qué pibe, ese! Me cagó con mi mejor amiga. Lo conocí por mi hermano, pero ni punto de comparación con él; ah, no sabés, él es divino. Encima un ganador con las minas, todo. Debe ser por eso que yo busco tipos así, porque cuando éramos chicos no sabés todas las cosas que hacía por mí.
—Y sí, los hermanos son re~importantes.
—Re. Estaba todo el día detrás mío, me llevaba a la escuela en auto, a veces me iba a buscar. Cuando me recibí en séptimo, ¡me fue a buscar con un ramo de rosas así! Y en los cumpleaños también, de llevarnos a bailar, porque yo en los cumpleaños siempre hago algo. Ojo, algo tranqui, no me gustan las fiestas descontroladas, en casa, pocos amigos...
—Sí, un grupo, una reunión...
—Pocos amigos, y a veces, después, nos vamos a bailar. Debe ser por eso que al Mitómano lo mandé a la mierda, porque lo comparaba con mi hermano, y el otro, pobrecito...
—Sí, cuando una es chica, idealiza.
—Y, sí, después... ¿sabés cuando no me creí más la perfección de mi hermano?
—¡Cuando conociste a la novia!
La gorda se queda sin palabras. La chiquita arremete.
—¡Te leí la mente!
—¡Ahí lo vi, lo vi!, ¡era un caso de vida o muerte!
El pasajero en la puerta al chofer:
—Una pregunta: ¿pasás por California...?
El chofer a la pasajera, algo relacionado con la tarjeta SUBE:
—... no, ¿sabe lo que pasa? Es que son no 8, 9, 10 horas por día respondiendo una pregunta que es tan sencilla... ¡lo mejor que hizo Cristina!
Un chofer a otro, en la pausa del semáforo:
—¡Ah, vos también te has vuelto cabrón...!
Joven por celular:
—...no, pará, hay un montón de cosas que vos no sabés. (responden) Un caos, un caos, un caos... (responden) ¡Bueno, dale, listo! Chau.
Acompañante (al chofer): Pablito lo que tiene que hacer es callarse.
Al rato:
Acompañante (siempre al chofer): Pablito lo que tiene que hacer son dos cosas: callarse y escuchar.
El vendedor ambulante:
—Bueno gracias, señores pasajeros, buen fin de semana para todos...
Y al colectivero:
—Yo estuve laburando en C.A.I. hasta Febrero.
—¿Ah, sí?
—Y, a mí me conviene, son veinticinco pesos al día. Ahora empezamos de vuelta en octubre: pileta, quincho, parrilla...
—¿Estuviste en la huelga de Retiro?
Sábado a la noche, unas chicas muy arregladas en la puerta de salida, conversando. El joven se pone de pie, dispuesto a bajar, pasando entre ellas. Una le dice:
—¿Te toco? -y arrima su mano al timbre.
—Bueno, gracias.
Ella se da cuenta del equívoco de su frase al mismo tiempo que sus amigas. Él las ve reírse y se baja sonriente también.
Joven emprendedor por celular:
—Pero esos "visto buenos" que vos decís me hacen perder plata...
(Le responden)
—Bueno, entonces cuando te vuelvas a equivocar, te voy a demostrar que otra vez tenía razón...
(Le responden)
—Hacé lo que quieras como hacés siempre, lo que sí no esperes de mí lo que no estoy dispuesto a hacer. Para no seguir enroscándome, cambio y fuera...
(Le responden)
—Bueno, abuela, te tengo que dejar...
Del chofer a un automóvil:
—¡¿Te dicen "2 ruedas", la concha de tu hermana...?!
Una gorda y una chiquita en el asiento de adelante:
—Encima mi entorno no ayuda, mi mejor amiga, la Pame, no estudia; y las otras dos, una trabaja con el viejo, la otra va a Bellas Artes, y eso no tiene ni punto de comparación.
—Ah, sí. Ahí es: “¿Qué les parece chicos?, ¿qué sienten?” De mi grupo de allá pasa lo mismo, hay varios bohemios.
—Eso me quedó de la época en que salía con el Mitómano. ¡Qué pibe, ese! Me cagó con mi mejor amiga. Lo conocí por mi hermano, pero ni punto de comparación con él; ah, no sabés, él es divino. Encima un ganador con las minas, todo. Debe ser por eso que yo busco tipos así, porque cuando éramos chicos no sabés todas las cosas que hacía por mí.
—Y sí, los hermanos son re~importantes.
—Re. Estaba todo el día detrás mío, me llevaba a la escuela en auto, a veces me iba a buscar. Cuando me recibí en séptimo, ¡me fue a buscar con un ramo de rosas así! Y en los cumpleaños también, de llevarnos a bailar, porque yo en los cumpleaños siempre hago algo. Ojo, algo tranqui, no me gustan las fiestas descontroladas, en casa, pocos amigos...
—Sí, un grupo, una reunión...
—Pocos amigos, y a veces, después, nos vamos a bailar. Debe ser por eso que al Mitómano lo mandé a la mierda, porque lo comparaba con mi hermano, y el otro, pobrecito...
—Sí, cuando una es chica, idealiza.
—Y, sí, después... ¿sabés cuando no me creí más la perfección de mi hermano?
—¡Cuando conociste a la novia!
La gorda se queda sin palabras. La chiquita arremete.
—¡Te leí la mente!
Ready~mades de lo de Sú Giménez:
Una pequeña folclorista a la diva:
—Susana, ¿puedo mandar un saludo?
—Ya querés mandar un saludo, vos. (Se ríen) Dale, mandálo.
—A mi mamá, a mi papá, a mis hermanos (pausita), a mis tíos, a la abuela... (piensa) ... y a todo el pueblo de Olta.
Una persona que ha sido llamada por Sú Giménez:
—Estoy con la mitad de mi familia: mi marido y mi último hijo.
—Susana, ¿puedo mandar un saludo?
—Ya querés mandar un saludo, vos. (Se ríen) Dale, mandálo.
—A mi mamá, a mi papá, a mis hermanos (pausita), a mis tíos, a la abuela... (piensa) ... y a todo el pueblo de Olta.
Una persona que ha sido llamada por Sú Giménez:
—Estoy con la mitad de mi familia: mi marido y mi último hijo.
Ready~mades históricos:
—Recién llegado a Buenos Aires, Arenales se empezó a vincular con la gente correcta.
Otro:
—San Martín le pide a Arenales la misión imposible: "La Campaña del Aire", tres años de logística, sesenta y siete batallas...
Otro:
—San Martín le pide a Arenales la misión imposible: "La Campaña del Aire", tres años de logística, sesenta y siete batallas...
Ready~made delincuencial:
Chabón, pantalones cortos, remera de la selección de Brasil, a medianoche hablando desde un teléfono público:
—¿Qué me decís del Carlo, otra vez encanado? El día del cumpleaños de mi vieja me enteré, ¿entendés? Llamó la vieja de él y atendió la mía. El Carlo volvió a delinquir y cayó en cana, le dijo, ¿entendés? Si yo una vez me paré enfrente de un policía por él, casi me como un disparo. Yo le hablé todos los días durante dos años, chabón, ¿sabés lo que es llamarlo todos los días?
—¿Qué me decís del Carlo, otra vez encanado? El día del cumpleaños de mi vieja me enteré, ¿entendés? Llamó la vieja de él y atendió la mía. El Carlo volvió a delinquir y cayó en cana, le dijo, ¿entendés? Si yo una vez me paré enfrente de un policía por él, casi me como un disparo. Yo le hablé todos los días durante dos años, chabón, ¿sabés lo que es llamarlo todos los días?
Ready~made de primero de diciembre:
Un adolescente a otros, caminando:
—... este año tuve las mejores noticias de mi vida...
—... este año tuve las mejores noticias de mi vida...
Ready~mades de enamorados:
─... a veces me pasa, por mis ex~pasados...
─¿Y vos por qué no te casaste...?
─Bueno, yo soy del interior... (y la explicación continúa)
Ella a él, re~caliente, cortándole:
─¡“Ya” te borro del Facebook!
De frustración amorosa:
─Las que me acosan, no me gustan, y las que me gustan, no me dan bola o son la esposa de alguien...
Un oficinista a otro, caminando, pleno centro:
—Me parece que me estoy enamorando...
—¡Uy, no, otra vez...!
A las doce de la noche, mientras cierran la cortina metálica del negocio:
—Estoy enamorado, Turco. Estoy enamorado de la chica que carga gas en la Astra.
Y:
—Porque yo si hay una cosa que siempre pienso de Agustina, es en la cara linda que va a tener cuando sea vieja.
Una amiga a otra por sobre los lentes oscuros:
—La verdad que sí. Yo te quiero y siempre te voy a querer.
Se besan en la mejilla, despidiéndose. Visten igual o parecido, son médicos. Ella dice:
—Bueno, nos vemos, ¡un beso!
Él la atrae hacia sí, se acerca.
—¿Otro beso? (y acercándola más) ¿Querés otro beso?
Ella no responde, lo mira a los ojos. Él la besa.
—¡Vos ponéle fe, que dos no te pueden rebotar!
—¿Tenés novio?
—Sí, hace quince minutos...
La novia al novio:
—¿Vos te pensás que todos los días en la calle te encontrás con una chica que hable tres idiomas, baile hip~hop y guiñe con los dos ojos?
Y:
—¡Cómo nos divertimos, cuando nos divertimos!
Ironizando acerca del don mundano de su novio:
—¿No querés hacerte más amigos? ¿Cerraste la consultoría?
Él le lee el horóscopo, ella no le cree y le quita el diario.
—¿Lo dice mi horóscopo?
Él lo recupera, sigue leyéndole:
—¡Shh! "Un anhelo eleva el amor hacia experiencias sublimes..."
Ella se lo vuelve a quitar de un manotazo:
—¡En todo caso son mis anhelos! ¡Es mi horóscopo!
El novio le pregunta por el perro de su adolescencia, Poroto:
Ella: No sé si Poroto vive. Sí, vive, creo. ¡Ay, qué fea sensación no saber si Poroto vive o no!
Él: ¡Si querés un lugar en esta relación, ganátelo!
Ella: Si es el lugar de la pendeja sumisa, no lo quiero, ¡queda vacante!
─¿Y vos por qué no te casaste...?
─Bueno, yo soy del interior... (y la explicación continúa)
Ella a él, re~caliente, cortándole:
─¡“Ya” te borro del Facebook!
De frustración amorosa:
─Las que me acosan, no me gustan, y las que me gustan, no me dan bola o son la esposa de alguien...
Un oficinista a otro, caminando, pleno centro:
—Me parece que me estoy enamorando...
—¡Uy, no, otra vez...!
A las doce de la noche, mientras cierran la cortina metálica del negocio:
—Estoy enamorado, Turco. Estoy enamorado de la chica que carga gas en la Astra.
Y:
—Porque yo si hay una cosa que siempre pienso de Agustina, es en la cara linda que va a tener cuando sea vieja.
Una amiga a otra por sobre los lentes oscuros:
—La verdad que sí. Yo te quiero y siempre te voy a querer.
Se besan en la mejilla, despidiéndose. Visten igual o parecido, son médicos. Ella dice:
—Bueno, nos vemos, ¡un beso!
Él la atrae hacia sí, se acerca.
—¿Otro beso? (y acercándola más) ¿Querés otro beso?
Ella no responde, lo mira a los ojos. Él la besa.
—¡Vos ponéle fe, que dos no te pueden rebotar!
—¿Tenés novio?
—Sí, hace quince minutos...
La novia al novio:
—¿Vos te pensás que todos los días en la calle te encontrás con una chica que hable tres idiomas, baile hip~hop y guiñe con los dos ojos?
Y:
—¡Cómo nos divertimos, cuando nos divertimos!
Ironizando acerca del don mundano de su novio:
—¿No querés hacerte más amigos? ¿Cerraste la consultoría?
Él le lee el horóscopo, ella no le cree y le quita el diario.
—¿Lo dice mi horóscopo?
Él lo recupera, sigue leyéndole:
—¡Shh! "Un anhelo eleva el amor hacia experiencias sublimes..."
Ella se lo vuelve a quitar de un manotazo:
—¡En todo caso son mis anhelos! ¡Es mi horóscopo!
El novio le pregunta por el perro de su adolescencia, Poroto:
Ella: No sé si Poroto vive. Sí, vive, creo. ¡Ay, qué fea sensación no saber si Poroto vive o no!
Él: ¡Si querés un lugar en esta relación, ganátelo!
Ella: Si es el lugar de la pendeja sumisa, no lo quiero, ¡queda vacante!
Ready~mades de supermercado:
Es fin de mes. El cliente, extendiéndole la tarjeta de crédito a la cajera, y adelantándose a un posible saldo insuficiente:
—... está un poco cansada...
En el muy alargado Coto que entra por Marcelo T. y sale por Mansilla, la señora al repositor de góndolas:
—¿... sabés dónde está el arroz....?
—... derecho por este pasillo, en la punta, señora...
Ya yéndose, la señora:
—¡Ay, qué lejos!, ¿no lo podían poner más cerca?
Y él:
—... si quiere le presto una patineta...
Una pareja:
Él: ¿... no te gustan los hongos?
Ella: A mí sí, pero a vos no...
El dependiente a la cajera, mostrándole una birome:
—¿Es de vos? Decíme la verdad, ¿es de vos o es de ella?
—... está un poco cansada...
En el muy alargado Coto que entra por Marcelo T. y sale por Mansilla, la señora al repositor de góndolas:
—¿... sabés dónde está el arroz....?
—... derecho por este pasillo, en la punta, señora...
Ya yéndose, la señora:
—¡Ay, qué lejos!, ¿no lo podían poner más cerca?
Y él:
—... si quiere le presto una patineta...
Una pareja:
Él: ¿... no te gustan los hongos?
Ella: A mí sí, pero a vos no...
El dependiente a la cajera, mostrándole una birome:
—¿Es de vos? Decíme la verdad, ¿es de vos o es de ella?
Ready~made de pescador:
Refiriéndose a un tipo particular de pez:
—Kilo por kilo vende muy cara la derrota…
—Kilo por kilo vende muy cara la derrota…
Ready~mades de jugadora compulsiva:
En la mesa misma de la ruleta, al croupier:
—¡Cuando quieras, a la hora que quieras, y por lo que quieras!
Y tras la última bola de la noche, en el lobby del casino:
—Buenas noches, ¡hasta mañana!
—¡Cuando quieras, a la hora que quieras, y por lo que quieras!
Y tras la última bola de la noche, en el lobby del casino:
—Buenas noches, ¡hasta mañana!
Ready~mades de locutorio:
Un empleado de un cyber, contando muchísimas monedas de las que se caen algunas:
—¡Se armó el tole~tole!
Dos señoras frente a la compu:
Ella (imitando la voz exasperada de su hija): ¡Ay, mamá, no! (y retomando su tono normal) ¿Y yo cómo le voy a dar a la tecla de la computadora?
Clienta al pagar:
—¡El día que me compré esta cartera con cuarenta bolsillos, perdí la cabeza!
—Es que tiene todo lo que vos necesitás...
En virtud de los inconvenientes que hay para comunicarse con Londres luego del atentado, el cliente con el dependiente:
—A veces uno tiene mala suerte.
—Desde que nací.
—Ah... eso ya es crónico.
—No le vamos a echar la culpa a Londres...
Señora grande en la cabina de al lado:
—Porque Tomás es como que se potencia delante de él, ¡se potencia! Y bueno, ¿es verdad lo que dice, que todo el rato lo llaman? Que recibe llamados constantemente... Eh, entonces que se vaya a hacer eso a la casa del padre, que se vaya y después vuelva.
Señora por teléfono, larga distancia:
—Vos hacé lo que quieras; si querés hacer escarpines, hacé escarpines, que para eso te lo mandé.
La rubia de caja, muy atenta, muy escuchadora, transmite un mensaje:
—Después hágame acordar que le diga algo, Salvador...
El tipo asiente. Al rato vuelve.
—¿Qué me querías decir, nena?
—Que dijo Quique que si no le devuelve los cien pesos le va a romper todo el quiosco de diarios.
—¿Ah, sí? (Avergonzado) ¡No me digas!
—Dijo: ¡que ni se le ocurra gastárselo en joda! Y yo pensaba: ¿en joda? En salir a comer algo rico afuera, o en una ropita linda, algo para el perro... ¿por qué no se los revienta?
—Ja, ja -se ríe admirado y a la vez halagado Salvador.
Y al día siguiente, cuando ya está Quique:
—No, pero no sabés lo que pasó anoche...
—¿Qué te pasó?
Salvador baja el tono.
—Estaba durmiendo y de repente escucho una voz desde el placard que me dice: (con tono fantasmagórico) ¡No me llevaste a Puertooo Madeeeroooo! ¡No me llevaste a Puertooo Madeeeroooo! Me levanto y veo que viene de la billetera, la abro ¿y sabés quién era? Julio Argentino, Julio Argentino Roca -y le extiende el billete de cien en devolución.
—Ja, ja , ja, ¡no sabés cómo lo extrañé! -Quique recupera su dinero.
—(Voz fantasmagórica) ¡No me lleeeeves con el Flacoooo! ¡No me lleeeeves con el Flacoooo!
—¡Se armó el tole~tole!
Dos señoras frente a la compu:
Ella (imitando la voz exasperada de su hija): ¡Ay, mamá, no! (y retomando su tono normal) ¿Y yo cómo le voy a dar a la tecla de la computadora?
Clienta al pagar:
—¡El día que me compré esta cartera con cuarenta bolsillos, perdí la cabeza!
—Es que tiene todo lo que vos necesitás...
En virtud de los inconvenientes que hay para comunicarse con Londres luego del atentado, el cliente con el dependiente:
—A veces uno tiene mala suerte.
—Desde que nací.
—Ah... eso ya es crónico.
—No le vamos a echar la culpa a Londres...
Señora grande en la cabina de al lado:
—Porque Tomás es como que se potencia delante de él, ¡se potencia! Y bueno, ¿es verdad lo que dice, que todo el rato lo llaman? Que recibe llamados constantemente... Eh, entonces que se vaya a hacer eso a la casa del padre, que se vaya y después vuelva.
Señora por teléfono, larga distancia:
—Vos hacé lo que quieras; si querés hacer escarpines, hacé escarpines, que para eso te lo mandé.
La rubia de caja, muy atenta, muy escuchadora, transmite un mensaje:
—Después hágame acordar que le diga algo, Salvador...
El tipo asiente. Al rato vuelve.
—¿Qué me querías decir, nena?
—Que dijo Quique que si no le devuelve los cien pesos le va a romper todo el quiosco de diarios.
—¿Ah, sí? (Avergonzado) ¡No me digas!
—Dijo: ¡que ni se le ocurra gastárselo en joda! Y yo pensaba: ¿en joda? En salir a comer algo rico afuera, o en una ropita linda, algo para el perro... ¿por qué no se los revienta?
—Ja, ja -se ríe admirado y a la vez halagado Salvador.
Y al día siguiente, cuando ya está Quique:
—No, pero no sabés lo que pasó anoche...
—¿Qué te pasó?
Salvador baja el tono.
—Estaba durmiendo y de repente escucho una voz desde el placard que me dice: (con tono fantasmagórico) ¡No me llevaste a Puertooo Madeeeroooo! ¡No me llevaste a Puertooo Madeeeroooo! Me levanto y veo que viene de la billetera, la abro ¿y sabés quién era? Julio Argentino, Julio Argentino Roca -y le extiende el billete de cien en devolución.
—Ja, ja , ja, ¡no sabés cómo lo extrañé! -Quique recupera su dinero.
—(Voz fantasmagórica) ¡No me lleeeeves con el Flacoooo! ¡No me lleeeeves con el Flacoooo!
Ready~mades de niños:
—... practicás, practicás, practicás, practicás, practicás, practicás, ¡y te sale...!
Atienden el portero eléctrico:
—¿Quién es?
—Eh… ¡Peluca!
Una niña en la puerta de McDonald’s a su padre:
—Y en vez de decirle me das cambio, le dijo: ¿me das propina?
Contando su viaje a otros pibes:
—Fui a la fábrica de dulce de leche y todo...
—Yo soy joven –dice la nena.
—No, vos sos nena.
Voz de niño en mi contestador automático:
—Hola, usted se ha ganado una Ferrari, la puede venir a retirar a French 1800. Apriete uno para finalizar este mensaje, apriete dos para más opciones, ¡¡¡apriete tres para irse al carajo, pelotudo de mierda!!!
Un nene a otro:
—¿Vos te animás, así? ¡Yo ni loco!
De un padre a su hijito:
—¡Media hora buscándote!
De una madre a su hijo:
—¡No empieces a portarte mal!
Atienden el portero eléctrico:
—¿Quién es?
—Eh… ¡Peluca!
Una niña en la puerta de McDonald’s a su padre:
—Y en vez de decirle me das cambio, le dijo: ¿me das propina?
Contando su viaje a otros pibes:
—Fui a la fábrica de dulce de leche y todo...
—Yo soy joven –dice la nena.
—No, vos sos nena.
Voz de niño en mi contestador automático:
—Hola, usted se ha ganado una Ferrari, la puede venir a retirar a French 1800. Apriete uno para finalizar este mensaje, apriete dos para más opciones, ¡¡¡apriete tres para irse al carajo, pelotudo de mierda!!!
Un nene a otro:
—¿Vos te animás, así? ¡Yo ni loco!
De un padre a su hijito:
—¡Media hora buscándote!
De una madre a su hijo:
—¡No empieces a portarte mal!
domingo, 27 de septiembre de 2009
Readies de adictos:
Los chicos en Parque Las Heras, hablando de gestionar una compra colectiva de marihuana:
—... vos sabés que te íbamos a llamar para hacer la "vaca loca"...
El joven con la mamá tomando algo en un bar:
Mamá: ¡Qué rica es la Coca~Cola!
Joven: ¡Y la cocaína!
―La otra vez hicimos la cuenta con mi hermano y teníamos como treinta amigos muertos.
―La otra vez hicimos la cuenta con mi hermano de lo que yo me gasté en drogas, en putas, y me tomé dos casas, me cogí veinte autos...
―¡Me drogo desde que tengo uso de razón!
―Yo de niño me mareaba a toda velocidad en el carrouselito hasta salir sin noción. Todos los niños hacen eso.
―Que yo venga dos días a N.A. no tira...
―Hubiera sido peor que irme de vacaciones con un león hambriento.
―Le sacaba el culo a la jeringa...
―No me voy a bajar los lompa por un par de lucas...
―Vos veías mi moto y decías: este chabón se droga. Sin verme a mí, eh. Me veías a mí y decías: este chabón está muerto.
―Yo soy adicto a todo: a las drogas, al alcohol, al café, a las putas, al cigarrillo, al juego, a todo. Hasta soy adicto a mi mujer y a mi bigote...
―Por la marihuana pasé a la cocaína; después, en Europa, a la heroína. Para salir de la heroína, pasé a la metadona, a la metadona la dejé con cocaína y a la cocaína con marihuana.
―Ustedes chupan y yo me emborracho...
―Éso es muy común, Ángeles; Julieta, mi ex, cuando yo fumaba se ponía loca...
Y Josué interviene:
―Éso, en Perú, se llama "hornear".
Yo:
―Acá, se le dice "submarino".
—... vos sabés que te íbamos a llamar para hacer la "vaca loca"...
El joven con la mamá tomando algo en un bar:
Mamá: ¡Qué rica es la Coca~Cola!
Joven: ¡Y la cocaína!
―La otra vez hicimos la cuenta con mi hermano y teníamos como treinta amigos muertos.
―La otra vez hicimos la cuenta con mi hermano de lo que yo me gasté en drogas, en putas, y me tomé dos casas, me cogí veinte autos...
―¡Me drogo desde que tengo uso de razón!
―Yo de niño me mareaba a toda velocidad en el carrouselito hasta salir sin noción. Todos los niños hacen eso.
―Que yo venga dos días a N.A. no tira...
―Hubiera sido peor que irme de vacaciones con un león hambriento.
―Le sacaba el culo a la jeringa...
―No me voy a bajar los lompa por un par de lucas...
―Vos veías mi moto y decías: este chabón se droga. Sin verme a mí, eh. Me veías a mí y decías: este chabón está muerto.
―Yo soy adicto a todo: a las drogas, al alcohol, al café, a las putas, al cigarrillo, al juego, a todo. Hasta soy adicto a mi mujer y a mi bigote...
―Por la marihuana pasé a la cocaína; después, en Europa, a la heroína. Para salir de la heroína, pasé a la metadona, a la metadona la dejé con cocaína y a la cocaína con marihuana.
―Ustedes chupan y yo me emborracho...
―Éso es muy común, Ángeles; Julieta, mi ex, cuando yo fumaba se ponía loca...
Y Josué interviene:
―Éso, en Perú, se llama "hornear".
Yo:
―Acá, se le dice "submarino".
Readies sexuales:
De pajero:
—... no... no es que me dé paja hacerme la paja...
—Hace unos años te hubiera cojido sin miramientos...
—¡Cómo me gusta como me cojés!
—Me has mata'o, Conejito...
—¡Qué lindas tiene las tetas hoy! Debe ser la humedad...
Por teléfono a la novia:
—Pero te toca, te toca, ¡no me gusta que te toque!
—¿Farm~x compraste?
—No tenía; me dijo: llevate este polvito que es igual y sale diecisiete... Yo le dije: ¿Diecisiete?, vamos y nos echamos diez. Estaba buenísima.
Se cruzan después de un año sin verse. Él se acerca a saludar, ella lo reconoce. A la tercera frase:
—¿Traés puesta la bombacha que te regalé?
Ella lo mira extrañada.
—No, digo por la casualidad de vernos, por la casualidad...
Después de un orgasmo, ella:
—Ay, Dani, tengo una inundación...
―La moza preguntó: ¿Quieren pajita, chicos? Y el Colorado y yo, a la vez, dijimos: Sí, queremos, ¡queremos!
Un amigo pasando el parte de lo que dijo la prostituta:
―No atiende ni parejas, ni amigos, ni enemigos, ¿y si entramos de a uno...?
Dos calentones:
—... sí, las tetitas, no; los pezones paraditos...
—Ni me hablés, que yo estoy que me cojo encima...
Otros dos:
—No cuido mi energía sexual, hago el amor, me masturbo, salgo, me acuesto con varias chicas, algunas a la vez...
—Porque no lo necesitás.
—¿Querés forros con música?
—No, prefiero escucharte a vos...
En el museo:
Ella: ... y vamos a garchar que me estoy muriendo.
Él: ¿Te babea la cotorra?
Ella: Es que no sé, los mármoles de Atchugarry me calentaron, y eso que el mármol es lo más frío que hay...
—... no... no es que me dé paja hacerme la paja...
—Hace unos años te hubiera cojido sin miramientos...
—¡Cómo me gusta como me cojés!
—Me has mata'o, Conejito...
—¡Qué lindas tiene las tetas hoy! Debe ser la humedad...
Por teléfono a la novia:
—Pero te toca, te toca, ¡no me gusta que te toque!
—¿Farm~x compraste?
—No tenía; me dijo: llevate este polvito que es igual y sale diecisiete... Yo le dije: ¿Diecisiete?, vamos y nos echamos diez. Estaba buenísima.
Se cruzan después de un año sin verse. Él se acerca a saludar, ella lo reconoce. A la tercera frase:
—¿Traés puesta la bombacha que te regalé?
Ella lo mira extrañada.
—No, digo por la casualidad de vernos, por la casualidad...
Después de un orgasmo, ella:
—Ay, Dani, tengo una inundación...
―La moza preguntó: ¿Quieren pajita, chicos? Y el Colorado y yo, a la vez, dijimos: Sí, queremos, ¡queremos!
Un amigo pasando el parte de lo que dijo la prostituta:
―No atiende ni parejas, ni amigos, ni enemigos, ¿y si entramos de a uno...?
Dos calentones:
—... sí, las tetitas, no; los pezones paraditos...
—Ni me hablés, que yo estoy que me cojo encima...
Otros dos:
—No cuido mi energía sexual, hago el amor, me masturbo, salgo, me acuesto con varias chicas, algunas a la vez...
—Porque no lo necesitás.
—¿Querés forros con música?
—No, prefiero escucharte a vos...
En el museo:
Ella: ... y vamos a garchar que me estoy muriendo.
Él: ¿Te babea la cotorra?
Ella: Es que no sé, los mármoles de Atchugarry me calentaron, y eso que el mármol es lo más frío que hay...
―... no te olvides que soy una nena...
Auto~readies :
—¡No tengo tiempo para tener celular!
—¡Basta, Dani, de presión! Dame depresión, no me des presión...
—¡Basta, Dani, de presión! Dame depresión, no me des presión...
Ready~made de dos minitas:
—A mí me llega a agarrar así, contra la pared, y yo me hago pis encima, boluda…
Ready~made de policía de tránsito:
Oficial Filguera: Sí, disculpe que no lo saludé. La tercera tiene giro a la izquierda. Haga lo que tenga que hacer en Magallanes, no sé (gesto de “Yo, argentino”), y después retome por Brandsen.
Ready~mades de madre e hija:
Hija: Obvio
Madre: ¿Entendés?
Hija: Sí, obvio, obvio... Ese tipo no tiene ni vida.
Madre: No digas eso.
Hija: No, que nos vamos a perder más...
Madre: ¡Qué nos vamos a perder! Yo nací en Buenos Aires, querida.
Hija: ¡Yo también nací en Buenos Aires!
Madre: ¿Entendés?
Hija: Sí, obvio, obvio... Ese tipo no tiene ni vida.
Madre: No digas eso.
Hija: No, que nos vamos a perder más...
Madre: ¡Qué nos vamos a perder! Yo nací en Buenos Aires, querida.
Hija: ¡Yo también nací en Buenos Aires!
Ready~mades de mi abuela Inés y, a su vez, readymadedeados por ella
—Hemos comido, hemos bebido, y al dueño de casa hemos jodido...
Y:
—¡A otra cosa mariposa y si te he visto no me acuerdo!
O:
—Así es la vida ¡triste y jodida!
Y:
—¡Listo el pollo, pelada la gallina!
Puteada:
—¡Me caigo y me levanto!
Y:
—¡A otra cosa mariposa y si te he visto no me acuerdo!
O:
—Así es la vida ¡triste y jodida!
Y:
—¡Listo el pollo, pelada la gallina!
Puteada:
—¡Me caigo y me levanto!
Ready~made de una invitación de una gallega:
—¡No, yo pago!
—Pero no, mujer...
—Sí, aprovechá gaviota que no te verás en otra.
—Pero no, mujer...
—Sí, aprovechá gaviota que no te verás en otra.
Ready del Colorado García Pereyra o de Pinqui Lanusse:
—¡Vas a quedar como un duque japonés!
Y muy análogo de Pako Díaz:
—¡Quedamos como dandies con aureola!
Y muy análogo de Pako Díaz:
—¡Quedamos como dandies con aureola!
Ready~mades callejeros:
Dos amigas, un lunes:
—¿Y el sábado qué te vas a poner...?
La dueña, en el polémico trance de levantar la caca de su perrito, al animal:
—¿Te comiste la comida del gato...?
—... me encuentra solo, me matonea, me ve en la calle, me matonea, ¡habrá pensado que soy un viejo boludo...!
Una chica en la calle se tropieza sola:
─¡Eh, che, no empujen!
La nena junto a su padre, mirándose las manos, supongo que sucias:
─... quedamos como que trabajé...
El hijo, tipo grande, a su madre, extendiéndole el brazo impaciente:
─¡Dame, parásito!
Exasperado:
─¡Porque estás confiando en la palabra de un gordo estúpido, por eso...!
Dos chicas:
─... no es lo que yo quiero de un... hombre... ¿entendés?
─¡Pobrecito, tenía unas ganas...!
La madre a la hija de 12 años, caminando de la mano:
─... drogas, drogas, ¡drogas!
Del conductor de un auto en doble fila al encargado de edificio en la vereda:
─¡Pero vos que me cambiás de mano las calles, me volvés loco!
En el bar, a los gritos, verdugueando a alguien:
─¡Nunca falta alguien que sobra!
─... tampoco vas a estar re~obsesionado con el handy así...
Una chica, que viene junto con otra, a una tercera que pasa caminando en dirección contraria, avenida, hora pico de la tarde:
Pareja de mediana edad en pizzería de barrio:
En la escalera del subte, repleta, viernes por la mañana:
─Mi vida... cuando vayas para Italia... acordate de pasar por Turín, ¿eh?
Dos señoras en un bar, no tan amigas:
1ero de diciembre, un adolescente a los otros, caminando:
—... este año tuve las mejores noticias de mi vida...
Dos amigas por la avenida:
—... vos sos un vientre para ellos, ¡y te van a cobrar como vientre!
—¿Y la Vieja, cómo anda?
—Y ahí anda, de buen carácter, come, duerme...
Uno a los demás, ante la llegada de las chicas:
—¡Hay que verificar, muchachos! ¡Control de calidad!
Chabón a chabona:
—... y no, o que me cagaran a trompadas de a tres, y eso no es tan divertido...
La novia al novio, al pasar por la puerta del gimnasio:
—... extraño su cara de baboso...
Dos jóvenes se saludan al pasar, chocan los cinco, no se detienen:
—¡Ídolo!
—¡Pirata!
—Y si llega a ser un caso especial, ponéle, pongo la mejor cara de boludo...
Dos que se encuentran en el subte y hace mucho no se ven:
—¿Vas a la cancha?
—No, qué voy a ir...
—¿Y el Flaco? A mí me gusta el Flaco.
—Pero no era para el momento este, yo lo dije...
En estación Tribunales, adolescentes uniformados, seis y media de la tarde, frente a la puerta del vagón desbordando, dudan si entrar o no:
—Con esfuerzo, entramos.
—Con esfuerzo y dedicación.
Por celular en el subte:
—... no, pará, hay un montón de cosas que vos no sabés. (Responden) Un caos, un caos, un caos... (Responden) ¡Bueno, dale, listo! Chau.
Estibador de latas de cerveza, ante la dureza del cordón de la vereda:
—¡Agua y jabón para la picazón!
Una señora concluyendo a la vecina:
—Y bué, la cosa es que el perro ganó la batalla. ¡Y ni te cuento cómo estaban buscando a la perra, con el embarazo que tenía!
Viejas conchetas de Barrio Norte, caminando:
—Sí, a mí no me quisieron más por ser tan tarada...
Y al rato:
—Es que yo no hice nada en toda la vida y ahora tengo que hacerlo todo...
Otras dos:
—Ella algo tomaba...
—Sí, Hepatalgina...
—Sí, creo que se separaron por el tema de la Hepatalgina...
Obreros en el andamio:
Uno a los demás: ¡Fíjense si Oviedo no se quedó dormido!
Oviedo: ¿Eh?
Señores grandes despidiéndose en una cochera:
—¡Adiós!
—Adiós, le pertenezco.
Dos viejos en la vereda encontrándose luego de mucho tiempo:
—¡Hola, tanto...!
—¿Estás vivo?
—Sí, bien. ¿Y vos cómo andás?
Quita las manos de los hombros del otro antes de contestar:
—Y no, ando jodido...
En la cancha, a los gritos, a un jugador que la toca mal:
—¡Eh, muerto de mierda!
Una adolescente a otra, escandalizada:
—¿¡Qué!? ¡Ni en pedo le toco el culo!
Una chica a un chico y a una chica que la acompañan:
—¡Antes de darle bola a Víctor, me coso la que te jedi!
Un músico callejero a otro, en el túnel del subte:
—No, y que ya venía muy desaliñado, todo de verde con borcegos. Él mismo te decía que había lugares donde no lo dejaban entrar...
—Te digo más, me corto las bolas y se las doy de comer al perro.
Un cliente y un mozo:
—... y alcanzame un cenicero.
El mozo, alejándose a buscarlo:
—¿Cenicero no trajiste? Bueno, te presto uno.
Y apoyándolo en la mesa:
—Pero no me lo ensucies, ¿eh? Te lo presto pero no me lo ensucies...
—No sabés lo que fue, fue de ciencia ficción...
En un bar lleno del centro, al mediodía:
—¿Va para llevar, lo tuyo?
—¡Para llevar a la boca!
Oficinistas, zona del Colegio Nacional:
—Qué... ¿negrito, petiso? No, buen tipo, macanudo.
Tres oficinistas al borde del retiro, en la vereda de Diagonal:
—(Interrumpiendo, ansioso) ¿Tengo razón o no, Guille?
Guille, que le habla a un tercero, lo mira y le dice a quien le hablaba en primer lugar:
—No le des bola porque te va a volver loco.
Un hombre en un teléfono público, de noche, tarde.
—¿Hola?, ¿es el teléfono de María Paz?
Del otro lado evidentemente le responden que no.
Cuelga fuerte:
—Andá a cagar...
Una señora le cuenta su drama a otra:
—Todos los días le pedía a Dios que, ¡quiero vida!, ¡quiero vida!, ¡quiero vida, Diosito!
Una mujer, grande, a un hombre en un bar de mala muerte:
—¿Y a mí cómo me ves, Carlos?
Alguien habla de sus ilusiones:
―Ese es mi sueño...
La chica que teóricamente lo escucha, bosteza, con sueño...
Uno haciendo tonada turca:
—Lo tuyo es mío y lo mío es mío.
Dos estudiantes:
—A la mañana, hasta las manos; a la tarde, hasta las manos; a la noche, hasta las manos.
Dos guardianas de seguridad:
—Decíselo en crudo, mejor que lo explícito no hay nada.
—... en crudo... y sí, no le voy a andar con metáforas, justo a él...
—Sí, porque no te va a entender, porque no le da la cabeza.
Guardias de seguridad, almorzando en una salita:
—¿Vivís cerca de tu casa, vos?
Dos mujeres:
—No tiene nada, no tiene ni plata para depilarse.
Microcentro, viernes, 10 a.m.:
—¡Hoy va a ser un día muy complicado!
Dos porteros, doce y treinta:
—¿Y qué hacés? Te levantás a la mañana y qué hacés, ¿rompés las bolas?
—... aguanto a la bruja.
Mañana lluviosa, el portero del edificio, a los recién llegados:
—Trajeron la lluvia...
—No, si él vive acá.
—Sí, en broma. El cambio de temporada.
—Pero vos sos chanta, eh, chanta~chanta.
Una mujer describiéndole a alguien a su marido por Florida, hora pico:
—Vamos para allá, vení para acá; hagamos esto, hagamos lo otro, ¿viste? Es insoportable.
—¡... pero es una mina joven! ¿Tanto rompe las pelotas?
—¡... ese es el mejor libro que no leí en mi vida!
—Un famoso que nadie conoce...
Cálculo profundo:
—6000 metros sobre el nivel del mal...
—Si pudiera, querría; más que si quisiera, podría...
—Ay, perdón, perdón, perdón, perdón, perdón, perdón, perdón.
—... si me permite que le dé un consejo...
Acerca de un suertudo:
—Más culo que alma...
Acerca de ciertas casualidades:
—Hoy me levanté Luis María Casualidad...
—¿Y el sábado qué te vas a poner...?
La dueña, en el polémico trance de levantar la caca de su perrito, al animal:
—¿Te comiste la comida del gato...?
—... me encuentra solo, me matonea, me ve en la calle, me matonea, ¡habrá pensado que soy un viejo boludo...!
Una chica en la calle se tropieza sola:
─¡Eh, che, no empujen!
La nena junto a su padre, mirándose las manos, supongo que sucias:
─... quedamos como que trabajé...
El hijo, tipo grande, a su madre, extendiéndole el brazo impaciente:
─¡Dame, parásito!
Exasperado:
─¡Porque estás confiando en la palabra de un gordo estúpido, por eso...!
Dos chicas:
─... no es lo que yo quiero de un... hombre... ¿entendés?
─¡Pobrecito, tenía unas ganas...!
La madre a la hija de 12 años, caminando de la mano:
─... drogas, drogas, ¡drogas!
Del conductor de un auto en doble fila al encargado de edificio en la vereda:
─¡Pero vos que me cambiás de mano las calles, me volvés loco!
En el bar, a los gritos, verdugueando a alguien:
─¡Nunca falta alguien que sobra!
─... tampoco vas a estar re~obsesionado con el handy así...
Una chica, que viene junto con otra, a una tercera que pasa caminando en dirección contraria, avenida, hora pico de la tarde:
─¡Genia, dominá las flores, porfi!
Y a su amiga:
─Me sacó un ojo, casi...
Pareja de mediana edad en pizzería de barrio:
─... si llegás a estar en pedo, esa escalera te puede costar la vida...
En la escalera del subte, repleta, viernes por la mañana:
─Mi vida... cuando vayas para Italia... acordate de pasar por Turín, ¿eh?
Dos señoras en un bar, no tan amigas:
—... vos sabés que me hacés acordar a una vecina mía de planta baja...
—¿Ah sí?
—Sí, ¡tiene una fama de falsa...! ¡Pero no porque vos seas falsa, eh!
1ero de diciembre, un adolescente a los otros, caminando:
—... este año tuve las mejores noticias de mi vida...
Dos amigas por la avenida:
—... vos sos un vientre para ellos, ¡y te van a cobrar como vientre!
—¿Y la Vieja, cómo anda?
—Y ahí anda, de buen carácter, come, duerme...
Uno a los demás, ante la llegada de las chicas:
—¡Hay que verificar, muchachos! ¡Control de calidad!
Chabón a chabona:
—... y no, o que me cagaran a trompadas de a tres, y eso no es tan divertido...
La novia al novio, al pasar por la puerta del gimnasio:
—... extraño su cara de baboso...
Dos jóvenes se saludan al pasar, chocan los cinco, no se detienen:
—¡Ídolo!
—¡Pirata!
—Y si llega a ser un caso especial, ponéle, pongo la mejor cara de boludo...
Dos que se encuentran en el subte y hace mucho no se ven:
—¿Vas a la cancha?
—No, qué voy a ir...
—¿Y el Flaco? A mí me gusta el Flaco.
—Pero no era para el momento este, yo lo dije...
En estación Tribunales, adolescentes uniformados, seis y media de la tarde, frente a la puerta del vagón desbordando, dudan si entrar o no:
—Con esfuerzo, entramos.
—Con esfuerzo y dedicación.
Por celular en el subte:
—... no, pará, hay un montón de cosas que vos no sabés. (Responden) Un caos, un caos, un caos... (Responden) ¡Bueno, dale, listo! Chau.
Estibador de latas de cerveza, ante la dureza del cordón de la vereda:
—¡Agua y jabón para la picazón!
Una señora concluyendo a la vecina:
—Y bué, la cosa es que el perro ganó la batalla. ¡Y ni te cuento cómo estaban buscando a la perra, con el embarazo que tenía!
Viejas conchetas de Barrio Norte, caminando:
—Sí, a mí no me quisieron más por ser tan tarada...
Y al rato:
—Es que yo no hice nada en toda la vida y ahora tengo que hacerlo todo...
Otras dos:
—Ella algo tomaba...
—Sí, Hepatalgina...
—Sí, creo que se separaron por el tema de la Hepatalgina...
Obreros en el andamio:
Uno a los demás: ¡Fíjense si Oviedo no se quedó dormido!
Oviedo: ¿Eh?
Señores grandes despidiéndose en una cochera:
—¡Adiós!
—Adiós, le pertenezco.
Dos viejos en la vereda encontrándose luego de mucho tiempo:
—¡Hola, tanto...!
—¿Estás vivo?
—Sí, bien. ¿Y vos cómo andás?
Quita las manos de los hombros del otro antes de contestar:
—Y no, ando jodido...
En la cancha, a los gritos, a un jugador que la toca mal:
—¡Eh, muerto de mierda!
Una adolescente a otra, escandalizada:
—¿¡Qué!? ¡Ni en pedo le toco el culo!
Una chica a un chico y a una chica que la acompañan:
—¡Antes de darle bola a Víctor, me coso la que te jedi!
Un músico callejero a otro, en el túnel del subte:
—No, y que ya venía muy desaliñado, todo de verde con borcegos. Él mismo te decía que había lugares donde no lo dejaban entrar...
—Te digo más, me corto las bolas y se las doy de comer al perro.
Un cliente y un mozo:
—... y alcanzame un cenicero.
El mozo, alejándose a buscarlo:
—¿Cenicero no trajiste? Bueno, te presto uno.
Y apoyándolo en la mesa:
—Pero no me lo ensucies, ¿eh? Te lo presto pero no me lo ensucies...
—No sabés lo que fue, fue de ciencia ficción...
En un bar lleno del centro, al mediodía:
—¿Va para llevar, lo tuyo?
—¡Para llevar a la boca!
Oficinistas, zona del Colegio Nacional:
—Qué... ¿negrito, petiso? No, buen tipo, macanudo.
Tres oficinistas al borde del retiro, en la vereda de Diagonal:
—(Interrumpiendo, ansioso) ¿Tengo razón o no, Guille?
Guille, que le habla a un tercero, lo mira y le dice a quien le hablaba en primer lugar:
—No le des bola porque te va a volver loco.
Un hombre en un teléfono público, de noche, tarde.
—¿Hola?, ¿es el teléfono de María Paz?
Del otro lado evidentemente le responden que no.
Cuelga fuerte:
—Andá a cagar...
Una señora le cuenta su drama a otra:
—Todos los días le pedía a Dios que, ¡quiero vida!, ¡quiero vida!, ¡quiero vida, Diosito!
Una mujer, grande, a un hombre en un bar de mala muerte:
—¿Y a mí cómo me ves, Carlos?
Alguien habla de sus ilusiones:
―Ese es mi sueño...
La chica que teóricamente lo escucha, bosteza, con sueño...
Uno haciendo tonada turca:
—Lo tuyo es mío y lo mío es mío.
Dos estudiantes:
—A la mañana, hasta las manos; a la tarde, hasta las manos; a la noche, hasta las manos.
Dos guardianas de seguridad:
—Decíselo en crudo, mejor que lo explícito no hay nada.
—... en crudo... y sí, no le voy a andar con metáforas, justo a él...
—Sí, porque no te va a entender, porque no le da la cabeza.
Guardias de seguridad, almorzando en una salita:
—¿Vivís cerca de tu casa, vos?
Dos mujeres:
—No tiene nada, no tiene ni plata para depilarse.
Microcentro, viernes, 10 a.m.:
—¡Hoy va a ser un día muy complicado!
Dos porteros, doce y treinta:
—¿Y qué hacés? Te levantás a la mañana y qué hacés, ¿rompés las bolas?
—... aguanto a la bruja.
Mañana lluviosa, el portero del edificio, a los recién llegados:
—Trajeron la lluvia...
—No, si él vive acá.
—Sí, en broma. El cambio de temporada.
—Pero vos sos chanta, eh, chanta~chanta.
Una mujer describiéndole a alguien a su marido por Florida, hora pico:
—Vamos para allá, vení para acá; hagamos esto, hagamos lo otro, ¿viste? Es insoportable.
—¡... pero es una mina joven! ¿Tanto rompe las pelotas?
—¡... ese es el mejor libro que no leí en mi vida!
—Un famoso que nadie conoce...
Cálculo profundo:
—6000 metros sobre el nivel del mal...
—Si pudiera, querría; más que si quisiera, podría...
—Ay, perdón, perdón, perdón, perdón, perdón, perdón, perdón.
—... si me permite que le dé un consejo...
Acerca de un suertudo:
—Más culo que alma...
Acerca de ciertas casualidades:
—Hoy me levanté Luis María Casualidad...
Salida de una escuela secundaria. Ella, ofendida por algo que dijo él después de saludarla:
—¡Devolveme el beso!
Ready~mades de radio~taxis:
La operadora al chofer, después de una arrastrada de ala:
—No se haga el simpático 326, porque son 20:15 de viernes, ¿vió? Costó, ¿vió?
Directivas de la operadora al conductor:
—No hay problema. No pudimos hablar con ella porque había contestador. Pero hablamos con la mamá y nos dijo que dirija, que no hay problema.
El taxista:
—Tengo una norma: no hablar del clima, ni de fútbol, ni de política. Porque somos todos d.t.’s, meteorólogos y analistas políticos.
Por la ventanilla, un chofer a otro:
—¿Cómo hago para no cruzarte más a vos?
De tachero ex~fana del rojo:
—Dicen que está lindo el césped, ¿no? (Pausa) No, yo a la cancha no voy desde que murió mi viejo. (Pausa) No voy, no voy, me trae recuerdos. Tengo que ir solo, para colmo. (Pausa) No voy desde que jugaba Bochini.
Por radio:
—Usted sabe que el apellido ése me hace tener mucha nostalgia…
Y más tarde:
—¿Quiere que le diga algo? Hay algo negro con trenzas que lo tienta mucho en Constitución.
Al operador:
—Señor, usted me pone Sr. Calal y se me acerca una señorita y me dice: sí, soy yo. ¿Me aclara por favor?
—No se haga el simpático 326, porque son 20:15 de viernes, ¿vió? Costó, ¿vió?
Directivas de la operadora al conductor:
—No hay problema. No pudimos hablar con ella porque había contestador. Pero hablamos con la mamá y nos dijo que dirija, que no hay problema.
El taxista:
—Tengo una norma: no hablar del clima, ni de fútbol, ni de política. Porque somos todos d.t.’s, meteorólogos y analistas políticos.
Por la ventanilla, un chofer a otro:
—¿Cómo hago para no cruzarte más a vos?
De tachero ex~fana del rojo:
—Dicen que está lindo el césped, ¿no? (Pausa) No, yo a la cancha no voy desde que murió mi viejo. (Pausa) No voy, no voy, me trae recuerdos. Tengo que ir solo, para colmo. (Pausa) No voy desde que jugaba Bochini.
Por radio:
—Usted sabe que el apellido ése me hace tener mucha nostalgia…
Y más tarde:
—¿Quiere que le diga algo? Hay algo negro con trenzas que lo tienta mucho en Constitución.
Al operador:
—Señor, usted me pone Sr. Calal y se me acerca una señorita y me dice: sí, soy yo. ¿Me aclara por favor?
Ready~mades de productora de televisión:
a Fabi Moyano, uno de los tipos más explosivos verbales que conocí, ingenioso, ladino y muy, muy gracioso (¿y cómo no va a ser así, si sobrevivió más de 20 años en la industria televisiva como camarógrafo de fútbol?)
Un productor mirando en la tele un conjunto musical, en vivo en la misma señal para la que todos trabajamos, interpela a los demás presentes en la redacción:
—Perdón que pregunte, capaz que alguno del grupo es amigo de ustedes, pero ¿quién canta?
Indignado en la redacción, sentencia en voz alta:
—¡Está todo inventado, hermano!: robar, robar, robar.
Dos que salen a grabar y se enteran de que van para el mismo lado:
—¿En serio? Entonces hacemos dos pájaros de un tiro.
Uno le dice a otro:
—Martín, ¿cómo vas a Rosario?
—By car.
—Hablá en castellano, boludo, si sos de La Plata...
Dos productores hablando del nombre que le puso un tercero a su hija recién nacida:
—¿Joaquina le puso? Le cagó la vida...
—Como la praia do Brasil...
Una recepcionista buscando a un productor por los pasillos:
—¿Lo viste a Panchi, vos que estás tan pancho?
Un productor abriendo la puerta de la isla abruptamente:
—¡Estamos hasta las manos, boludo!
Un productor ejecutivo interpela a un asistente:
—¡Pablo Daguerre! Tenemos que hacer una misión imposible, ¿la viste la película?
—Sí, yo tengo varias misiones imposibles para resolver...
Uno que describe un productor ejecutivo a otro:
—Es de esos tipos que te están cagando, sabés que te están cagando, pero vas contento...
Un productor ejecutivo muy taimado:
—Llamalo mañana y decíle que se lo pasaste hoy, ¿entendés?
Un camarógrafo cuenta una anécdota de otro colega, Carneiro, a otros tres. Imita todas las voces él. Es más o menos así: un comandante a los pasajeros de un avión chico Córdoba~Mendoza, luego de un atraso de más de una hora:
Comandante (por los altoparlantes): Si bien no me autorizan a partir, mi experiencia me dicta que podemos levantar vuelo.
Carneiro (a los gritos): ¡Que no mueva el avión porque lo cago a trompadas!
La azafata, corriendo por el pasillo:
Azafata: ¡Señor, siéntese!
Carneiro (sentándose ante la contención que le aplica la azafata, a los gritos): ¡Te voy a sacar la experiencia a trompadas!
Un periodista deportivo a otro:
—El penal que le cobran a Argentina en Italia ’90 es un invento, ¿qué pasó en el ’90? ¡Cayó el comunismo! ¿Y quién era el último campeón del mundo? ¡Alemania! Lo mismo pasó en Italia ’60 con Mussolini...
Hablando del contador de la empresa:
—Denti nunca entiende, pero siempre entiende.
Una recepcionista a otra:
—Ah, pero vos sos de fierro, eh... De fierro de fría digo, eh...
Pasa el jefe por el pasillo y un subalterno le dice:
—Gonza, acerca de esa jugada que me dijiste, me la comí yo, eh, tenías razón...
Un tercero cualquiera que pasa en dirección contraria:
—"¡Me la comí yo!", ¡me quedo con esa última frase!
Dos camarógrafos sobre una pelea con barras bravas, a varios:
—Vos sabés que yo la recuerdo a esa pelea...
—Cobramos como dos hijos de puta.
—Después puso una fábrica de bollos, éste...
—Quedé heroico.
Un productor, a la archivista:
—Hola, desastre. Tenés una cara de viernes...
—Psé.
—Siempre te explota el bonete, los viernes.
Dos recepcionistas fuertonas, caminan juntas por el pasillo.
—¿Qué te pasa?
—(En tono más bajo) Nada, nada...
—Dale a vos te pasa algo, ¿qué te pasa?
—(Casi entre dientes) No, no me pasa nada...
—Dale, ¿qué te pasa? Dale, que somos pocas y nos conocemos mucho...
—(Más claramente) No me pasa nada.
Un productor se entera que los de seguridad impiden la entrada al estudio porque está Maradona:
—¿Quiénes?, ¿los de seguridad? ¡A los de seguridad me los como en un Paty!
Un camarógrafo a otro, verdugeándolo mientras arman los equipos para viajar:
—Si algún día me llego a separar, me gustaría ir a vivir con vos. Pero todo, ¿eh?, cama, intimidad; me gusta porque sos prolijo...
Un camarógrafo a un productor que amenaza con tirar algo, como fin a una disputa bulliciosa de oficina:
—¡Tirálo! ¡Tirálo! Escuchame pedazo de sorete, si vos no tenés huevos ni para una tortilla.
Un tercero acude a distraerlo para que afloje:
—Fabi, teléfono.
Como si nada, al primero:
—Pará de preguntar "¿qué más, qué más?", te vas a morir. Te va a agarrar parálisis facial, vas a preguntar (imitando la voz de alguien con ese síntoma): "¿qué más, qué más...?"
Un productor hinchapelotas pero muy gracioso, en el fragor de la batalla:
—¡Té de tilo intravenoso necesito!
Y luego:
—Hoy es el día más feliz de mi vida, porque mirá (y muestra el soporte del celular al cinto, vacío) me olvidé el celular, estoy feliz, relajado, es como si me chuparan la pija ininterrumpidamente.
Un camarógrafo a un productor:
—Callate, medio polvo... ¡Budín de pan! ¡Te hicieron para no tirar la leche!
Por el talk-back, antes de una transmisión, temprano un sábado a la mañana:
—¿De quién es esa vocecita?
(Respuesta que no se escucha.)
—¿Qué te comiste, un guiso de tachuelas?
(Respuesta que no se escucha.)
—Hemos venido más temprano...
Productores muy hijos de puta:
—Che, ¿y el Gordo?
—Tiene jet lag, vino de Córdoba.
Suena el teléfono:
—Atendelo como con la boca llena.
Un camarógrafo a un productor:
—¡Callate, pedazo de sea monkey!
Un productor de eventos por celular:
—¡Qué tal, Ramón! ¿Cómo le va? Calavera non~stop, ¿eh?
Un camarógrafo a un productor:
—¡Venís todos los días a la una y media, caradura a sueldo! ¡Tené un poquito de vergüenza!
Dos recepcionistas relindas:
—Me da un poco de calor...
—¿Calor?
—Sí, no vergüenza, calor, calor.
Dos camarógrafos sacándole el cuero a un ausente:
—Que le gustan las minas, seguro, pero parece que también le gustan los tipos...
—¿Vos decís que es mediocampista, ataca y defiende?
—Vos la noche gay la manejás a la perfección.
Un asistente de producción:
—Qué bajo caímos, tocamos techo...
Recepcionista a la redacción en general:
—¿Ustedes lo vieron a Cascioli hoy?
—No, no. Afortunadamente, no.
Un camarógrafo a un asistente de producción frente a varios:
—Mirá, Colo, mostrame las zapatillas, eh, ¿ves? Todo el día laburando, parece la Cenicienta.
—La Cenicienta...
—Claro, esta es la gente que sirve, no los chicos Nike. Mirálo a este, gato de iglesia le dicen, lo mantiene el padre.
Un camarógrafo al camarógrafo en jefe:
—No me mires feo...
—No te miro feo; el día que te mire feo, te vas a dar cuenta.
Por handy, un productor, al que lo llama por alerta:
Productor: Pará un cachito con el pituteo, ya te dije que ahora te llamo, te lo aclaré...
Interlocutor: (a través del radio, irónico) Bueno, disculpame, no te escuché cuando me lo decías, mil disculpas...
Productor: ¡No, qué mil disculpas! ¡Un millón de disculpas, por lo menos!
(Mutis.)
Productor: ¿Qué querés, muerto?
Una recepcionista a otra, fumando afuera:
—No me acuerdo, boluda, estaba muy cansada, ¿viste cuando escuchás a alguien como en voz en off?
Dramáticos, sobre otro compañero de redacción:
—¿Y Abadi?
—No está más, renunció.
Un productor ejecutivo a otro:
—Yo no digo más nada, a mí llename la boca de billetes y yo no digo nada.
Y un terecero:
—¡Que diga, que diga! ¡Que diga que le bajo todos los dientes...!
Una recepcionista a otra:
—¿Adónde la voy a llamar, a la casa?
—¿Qué, no tenés el celular de ella?
—Me llega a atender el marido...
A altas horas, en la oficina desierta, alguien empuja un carrito repleto de cintas de video. Otro le dice:
—Un whisky voy a querer.
—Camarero nocturno trabajo hoy.
Un postproductor nocturno a otro:
—Si me quedo dormido, no me levantás más, ¡me podés cachetear mil veces!
Editores nocturnos:
—¡Voy a ver si se despierta, porque está durmiendo! ¡Se hizo una siesta de la gran siete!
Dos productores frente a sus computadoras:
—Porque ya sabés como es el dicho, hazte fama...
—Sí, hazte fama y échate a perder.
Un camarógrafo en jefe, intentando armar la grilla del domingo:
—El viernes fue el cumpleaños del hijo, ayer fue el cumpleaños de ella y hoy es el de la hija.
Un guionista lleva a un productor abrazado, lo intenta convencer de algo:
Productor: Bueno, mejor, así me quedo más tranquilo... Bah, tranquilo entre comillas.
Dos camarógrafos gordos:
—¿Dónde queda?
—Constituyentes y General Paz...
—Ah, pensé que me ibas a decir acá a dos cuadras...
—Pero son los mejores panchos del planeta...
—Bueno, pero hasta allá tenemos como dos horas.
—No, una hora y media le pongo, eh...
Productor con corresponsal español, alejándose el teléfono del oído, por los gritos:
—¡Perfecto, perfecto, Manolillo! (Pausa mientras escucha y hace cara de no soportarlo) Che, muchas gracias, muy bien, muy bien.
Y otro:
—¿Cómo está tu relación con los corresponsales?
—No tengo relación con los corresponsales.
Le envío una alerta al que tenga mi handy, a ver si quiere cambiarlo:
—¿Quién es?
—Hola, qué tal, soy Daniel de Torneos, ¿con quién hablo?
—No, estás equivocado, maestro, no sé con quién querés hablar.
Hago una pausa, extrañado. Insisto.
—Estás en un directorio de Torneos.
—No, maestro. Yo soy el chofer de Diego Ávila, no sé quién sos...
—Soy Daniel Villar, realizador, ¿tenés un minuto?
—Maestro, yo no sé quién sos, yo soy el chofer de Diego Ávila y no te puedo atender.
—Lo que pasa es que tenés un Nextel de uso frecuente nuestro.
—Maestro, yo no tengo nada que ver y... ¡chau!
De periodistas deportivos:
—Además, compará la cotización AFA~precio en pesos...
—No; ahí también está la individualidad de cada uno, cómo se hace brillar...
Un asistente de cámara a dos camarógrafos que salen cargados ya, a cubrir algo importante:
—¡Paren, paren! ¡Yo voy con ustedes!
Un productor mirando en la tele un conjunto musical, en vivo en la misma señal para la que todos trabajamos, interpela a los demás presentes en la redacción:
—Perdón que pregunte, capaz que alguno del grupo es amigo de ustedes, pero ¿quién canta?
Indignado en la redacción, sentencia en voz alta:
—¡Está todo inventado, hermano!: robar, robar, robar.
Dos que salen a grabar y se enteran de que van para el mismo lado:
—¿En serio? Entonces hacemos dos pájaros de un tiro.
Uno le dice a otro:
—Martín, ¿cómo vas a Rosario?
—By car.
—Hablá en castellano, boludo, si sos de La Plata...
Dos productores hablando del nombre que le puso un tercero a su hija recién nacida:
—¿Joaquina le puso? Le cagó la vida...
—Como la praia do Brasil...
Una recepcionista buscando a un productor por los pasillos:
—¿Lo viste a Panchi, vos que estás tan pancho?
Un productor abriendo la puerta de la isla abruptamente:
—¡Estamos hasta las manos, boludo!
Un productor ejecutivo interpela a un asistente:
—¡Pablo Daguerre! Tenemos que hacer una misión imposible, ¿la viste la película?
—Sí, yo tengo varias misiones imposibles para resolver...
Uno que describe un productor ejecutivo a otro:
—Es de esos tipos que te están cagando, sabés que te están cagando, pero vas contento...
Un productor ejecutivo muy taimado:
—Llamalo mañana y decíle que se lo pasaste hoy, ¿entendés?
Un camarógrafo cuenta una anécdota de otro colega, Carneiro, a otros tres. Imita todas las voces él. Es más o menos así: un comandante a los pasajeros de un avión chico Córdoba~Mendoza, luego de un atraso de más de una hora:
Comandante (por los altoparlantes): Si bien no me autorizan a partir, mi experiencia me dicta que podemos levantar vuelo.
Carneiro (a los gritos): ¡Que no mueva el avión porque lo cago a trompadas!
La azafata, corriendo por el pasillo:
Azafata: ¡Señor, siéntese!
Carneiro (sentándose ante la contención que le aplica la azafata, a los gritos): ¡Te voy a sacar la experiencia a trompadas!
Un periodista deportivo a otro:
—El penal que le cobran a Argentina en Italia ’90 es un invento, ¿qué pasó en el ’90? ¡Cayó el comunismo! ¿Y quién era el último campeón del mundo? ¡Alemania! Lo mismo pasó en Italia ’60 con Mussolini...
Hablando del contador de la empresa:
—Denti nunca entiende, pero siempre entiende.
Una recepcionista a otra:
—Ah, pero vos sos de fierro, eh... De fierro de fría digo, eh...
Pasa el jefe por el pasillo y un subalterno le dice:
—Gonza, acerca de esa jugada que me dijiste, me la comí yo, eh, tenías razón...
Un tercero cualquiera que pasa en dirección contraria:
—"¡Me la comí yo!", ¡me quedo con esa última frase!
Dos camarógrafos sobre una pelea con barras bravas, a varios:
—Vos sabés que yo la recuerdo a esa pelea...
—Cobramos como dos hijos de puta.
—Después puso una fábrica de bollos, éste...
—Quedé heroico.
Un productor, a la archivista:
—Hola, desastre. Tenés una cara de viernes...
—Psé.
—Siempre te explota el bonete, los viernes.
Dos recepcionistas fuertonas, caminan juntas por el pasillo.
—¿Qué te pasa?
—(En tono más bajo) Nada, nada...
—Dale a vos te pasa algo, ¿qué te pasa?
—(Casi entre dientes) No, no me pasa nada...
—Dale, ¿qué te pasa? Dale, que somos pocas y nos conocemos mucho...
—(Más claramente) No me pasa nada.
Un productor se entera que los de seguridad impiden la entrada al estudio porque está Maradona:
—¿Quiénes?, ¿los de seguridad? ¡A los de seguridad me los como en un Paty!
Un camarógrafo a otro, verdugeándolo mientras arman los equipos para viajar:
—Si algún día me llego a separar, me gustaría ir a vivir con vos. Pero todo, ¿eh?, cama, intimidad; me gusta porque sos prolijo...
Un camarógrafo a un productor que amenaza con tirar algo, como fin a una disputa bulliciosa de oficina:
—¡Tirálo! ¡Tirálo! Escuchame pedazo de sorete, si vos no tenés huevos ni para una tortilla.
Un tercero acude a distraerlo para que afloje:
—Fabi, teléfono.
Como si nada, al primero:
—Pará de preguntar "¿qué más, qué más?", te vas a morir. Te va a agarrar parálisis facial, vas a preguntar (imitando la voz de alguien con ese síntoma): "¿qué más, qué más...?"
Un productor hinchapelotas pero muy gracioso, en el fragor de la batalla:
—¡Té de tilo intravenoso necesito!
Y luego:
—Hoy es el día más feliz de mi vida, porque mirá (y muestra el soporte del celular al cinto, vacío) me olvidé el celular, estoy feliz, relajado, es como si me chuparan la pija ininterrumpidamente.
Un camarógrafo a un productor:
—Callate, medio polvo... ¡Budín de pan! ¡Te hicieron para no tirar la leche!
Por el talk-back, antes de una transmisión, temprano un sábado a la mañana:
—¿De quién es esa vocecita?
(Respuesta que no se escucha.)
—¿Qué te comiste, un guiso de tachuelas?
(Respuesta que no se escucha.)
—Hemos venido más temprano...
Productores muy hijos de puta:
—Che, ¿y el Gordo?
—Tiene jet lag, vino de Córdoba.
Suena el teléfono:
—Atendelo como con la boca llena.
Un camarógrafo a un productor:
—¡Callate, pedazo de sea monkey!
Un productor de eventos por celular:
—¡Qué tal, Ramón! ¿Cómo le va? Calavera non~stop, ¿eh?
Un camarógrafo a un productor:
—¡Venís todos los días a la una y media, caradura a sueldo! ¡Tené un poquito de vergüenza!
Dos recepcionistas relindas:
—Me da un poco de calor...
—¿Calor?
—Sí, no vergüenza, calor, calor.
Dos camarógrafos sacándole el cuero a un ausente:
—Que le gustan las minas, seguro, pero parece que también le gustan los tipos...
—¿Vos decís que es mediocampista, ataca y defiende?
—Vos la noche gay la manejás a la perfección.
Un asistente de producción:
—Qué bajo caímos, tocamos techo...
Recepcionista a la redacción en general:
—¿Ustedes lo vieron a Cascioli hoy?
—No, no. Afortunadamente, no.
Un camarógrafo a un asistente de producción frente a varios:
—Mirá, Colo, mostrame las zapatillas, eh, ¿ves? Todo el día laburando, parece la Cenicienta.
—La Cenicienta...
—Claro, esta es la gente que sirve, no los chicos Nike. Mirálo a este, gato de iglesia le dicen, lo mantiene el padre.
Un camarógrafo al camarógrafo en jefe:
—No me mires feo...
—No te miro feo; el día que te mire feo, te vas a dar cuenta.
Por handy, un productor, al que lo llama por alerta:
Productor: Pará un cachito con el pituteo, ya te dije que ahora te llamo, te lo aclaré...
Interlocutor: (a través del radio, irónico) Bueno, disculpame, no te escuché cuando me lo decías, mil disculpas...
Productor: ¡No, qué mil disculpas! ¡Un millón de disculpas, por lo menos!
(Mutis.)
Productor: ¿Qué querés, muerto?
Una recepcionista a otra, fumando afuera:
—No me acuerdo, boluda, estaba muy cansada, ¿viste cuando escuchás a alguien como en voz en off?
Dramáticos, sobre otro compañero de redacción:
—¿Y Abadi?
—No está más, renunció.
Un productor ejecutivo a otro:
—Yo no digo más nada, a mí llename la boca de billetes y yo no digo nada.
Y un terecero:
—¡Que diga, que diga! ¡Que diga que le bajo todos los dientes...!
Una recepcionista a otra:
—¿Adónde la voy a llamar, a la casa?
—¿Qué, no tenés el celular de ella?
—Me llega a atender el marido...
A altas horas, en la oficina desierta, alguien empuja un carrito repleto de cintas de video. Otro le dice:
—Un whisky voy a querer.
—Camarero nocturno trabajo hoy.
Un postproductor nocturno a otro:
—Si me quedo dormido, no me levantás más, ¡me podés cachetear mil veces!
Editores nocturnos:
—¡Voy a ver si se despierta, porque está durmiendo! ¡Se hizo una siesta de la gran siete!
Dos productores frente a sus computadoras:
—Porque ya sabés como es el dicho, hazte fama...
—Sí, hazte fama y échate a perder.
Un camarógrafo en jefe, intentando armar la grilla del domingo:
—El viernes fue el cumpleaños del hijo, ayer fue el cumpleaños de ella y hoy es el de la hija.
Un guionista lleva a un productor abrazado, lo intenta convencer de algo:
Productor: Bueno, mejor, así me quedo más tranquilo... Bah, tranquilo entre comillas.
Dos camarógrafos gordos:
—¿Dónde queda?
—Constituyentes y General Paz...
—Ah, pensé que me ibas a decir acá a dos cuadras...
—Pero son los mejores panchos del planeta...
—Bueno, pero hasta allá tenemos como dos horas.
—No, una hora y media le pongo, eh...
Productor con corresponsal español, alejándose el teléfono del oído, por los gritos:
—¡Perfecto, perfecto, Manolillo! (Pausa mientras escucha y hace cara de no soportarlo) Che, muchas gracias, muy bien, muy bien.
Y otro:
—¿Cómo está tu relación con los corresponsales?
—No tengo relación con los corresponsales.
Le envío una alerta al que tenga mi handy, a ver si quiere cambiarlo:
—¿Quién es?
—Hola, qué tal, soy Daniel de Torneos, ¿con quién hablo?
—No, estás equivocado, maestro, no sé con quién querés hablar.
Hago una pausa, extrañado. Insisto.
—Estás en un directorio de Torneos.
—No, maestro. Yo soy el chofer de Diego Ávila, no sé quién sos...
—Soy Daniel Villar, realizador, ¿tenés un minuto?
—Maestro, yo no sé quién sos, yo soy el chofer de Diego Ávila y no te puedo atender.
—Lo que pasa es que tenés un Nextel de uso frecuente nuestro.
—Maestro, yo no tengo nada que ver y... ¡chau!
De periodistas deportivos:
—Además, compará la cotización AFA~precio en pesos...
—No; ahí también está la individualidad de cada uno, cómo se hace brillar...
Un asistente de cámara a dos camarógrafos que salen cargados ya, a cubrir algo importante:
—¡Paren, paren! ¡Yo voy con ustedes!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
