En la mesa misma de la ruleta, al croupier:
—¡Cuando quieras, a la hora que quieras, y por lo que quieras!
Y tras la última bola de la noche, en el lobby del casino:
—Buenas noches, ¡hasta mañana!
viernes, 23 de octubre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario